Entorno

El Valle de Valdeón, integrado en la Comarca "Montaña de Riaño", limita al norte con Asturias y al este con Cantabria y está armónicamente situado entre los macizos Occidental y Central de Picos de Europa. Forma parte del Parque Nacional Picos de Europa y del Parque Regional del mismo nombre.

Extensas praderas con buenos pastos para el ganado, de donde se obtiene el afamado queso azul de Valdeón, se complementan con numerosos bosques de haya, roble y mixtos que dan cobijo a una valiosa fauna como el oso, el urogallo y , más arriba, en la peña, el rebeco.

Por el fondo del valle discurre el río Cares, que recoge las aguas de los puertos de acceso al valle (Panderrueda y Pandetrave). Pasado el pueblo de Caín y abriéndose paso entre los dos macizos se forma la espectacular garganta Divina del Cares.

Antiguas ordenanzas de época medieval, actualizadas a nuestros días, rigen la vida comunal y ganadera a través de la Junta Vecinal del Real Concejo de Valdeón. De origen antiguo son igualmente las normas de montería para la caza de los lobos en el pintoresco chorco, que se encuentra cerca de la ermita de Corona.

La virgen de Corona es la patrona de Valdeón y cada año los habitantes del valle acuden a su ermita a rendir devoción a su protectora.

El Valle de Valdeón, corazón de los Picos de Europa, es un lugar único para disfrutar del paisaje y el turismo activo., Cuenta con notables muestras de arquitectura tradicional, destacando un importante número de hórreos. El patrimonio Histórico-Artístico (necrópolis medieval El Barrejo y la iglesia de San Pedro de Soto de Valdeón) son el complemento que conforma uno de los valles leoneses de más singular encanto.

Naturaleza

Numerosas rutas de senderismo y montañismo se pueden realizar por estos parajes.

Desde las praderas que rodean los pueblos y el fondo del valle podemos dirigirnos hacia los bosques, donde el haya y el roble se disputan protagonismo, y ascendiendo lentamente vencer estos gigantescos calizos del macizo Central u Oriental de Picos de Europa, con alturas superiores a 2500 m. de altitud (Torre Cerredo, Torre Friero, Torre Salinas, Torre Bermeja, Torre Santa...) Desde estas elevadas cumbres, el placer de mirar parece infinito.

Todo el entorno es incomparable: los Macizos, los bosques, la pradera, el Valle, los pueblos. El marqués de Sta. María del Villar califica a Valdeón como "el valle más bello y hermoso que cabe soñar".

Tradición

Cada 8 de septiembre los pueblos del Valle de Valdeón festejan a su patrona, la Virgen de Corona. Según la leyenda se denomina con este nombre por situarse aquí el lugar donde se coronó rey a Pelayo, en tiempos de la Reconquista.

Todos los años se hace una novena, alternativamente en Posada y Soto, y el día de la Patrona regresan a la ermita en procesión, encabezados por el pendón del Concejo, para celebrar la santa misa.

Dos deportes autóctonos merecen especial mención: los bolos de bola redonda, practicado en todos los pueblos del Valle y la lucha leonesa, disputándose en fechas cercanas a la fiesta de Corona uno de los "corros" más nombrados y atractivos de la provincia leonesa.

Arte e historia

Santa Marina de Valdeón es el pueblo más antiguo del Valle. Fue sede de un monasterio medieval, quedando reflejado en los privilegios concedidos en 1081 por Alfonso VI al abad Pedro. Se trataba de un monasterio dependiente del Monasterio Cluniacense de Sahagún con especial vocación en las conexiones entre sus establecimientos, fruto de ello es la apertura del puerto de Pandetrave.

De época medieval es también la necrópolis "El Barrejo", situada en un paraje próximo a la ermita Corona, hallada hace unos años con motivo de la construcción de la central hidroeléctrica de Cordiñanes.

La iglesia parroquial de Soto de Valdeón, de estilo popular, tiene bóveda de crucería y es la más destacable del valle. Posee un retablo renacentista y destacan las imágenes de Sta. Marta y Sta. Lucía.

En el alto del puerto de Panderrueda encontramos una explanada, en la cual sale el camino que nos lleva al mirador de Piedrashitas. Todo el conjunto que dominamos desde esta singular atalaya - el valle, los bosques, los pueblos, y especialmente los macizos - nos hacen sentir la grandeza de este entorno montañoso. Descendiendo el puerto encontramos un nuevo mirador, el de Valdeón, desde el que contemplamos espectaculares vistas del macizo Occidental y central, con los pueblos acurrucados en el fondo del valle.